NOTSA . Diálogos de la imaginación
SESIÓN 02 . Primeras fotografías
TEXTO ESCRITO POR IRLANDA
Domingo 5 de mayo 2024. Esta será mi narración correspondiente a la segunda reunión con Maricarmen en Coyoacán. Estas notas sirven para registrar el proceso pero también para que Maricarmen pueda escucharlas y tener referencia a una especie de clase-experiencia de ese día.
Primero disfrutamos de una comida donde platicamos de nuestras vidas, para mí es importante saber cómo se siente Maricarmen. Nos tocó una tarde muy calurosa que al poco rato se convirtió en un atardecer de color frío y con unas pocas gotas de llovizna. Nos trasladamos a la Conchita y esta vez la clase fue práctica y el día me sirvió para comentarle tres cosas básicas, la temperatura de color de la luz que en este caso se encontraba azulada por la hora y porque estaba nublado; y al estar nublado la luz es suave, es decir sin sombras, una luz pareja. Nos sentamos en las bancas rojas de cemento que rodean una cruz. Le describí el lugar, ella recordaba la Casa Azul, que es una especie de escuela-teatro. Recordaba de alguna manera el lugar, pues de chica lo había visitado y se imaginaba que las casas eran las «típicas de Coyoacán».
En mi descripción hablamos de la cruz, que teníamos enfrente, que estaba rodeada de arbustos, del número de bancas que nos rodeaban, le describí las personas que se encontraban sentadas, escuchó pasar una niña en bicicleta con sus papás, hablamos del piso que es de piedras de río y que se encontraba lleno de unas hojitas, las cuales tocó. Le comenté que la Casa Azul, en realidad estaba pintada de rojo y en qué dirección estaba. Que el paisaje en general era árido y que había papel picado colgado de los árboles y rodeaba esa zona donde nos encontrábamos. Ella me preguntó si ¿el viento influía en las fotografías? y entonces le hablé de los barridos y congelados. Que existe una cortinilla dentro de la cámara, como un telón que si se abre y cierra rápido, y entonces congela o puede abrirse lento y entonces barre los movimientos; a eso se le llaman velocidades de exposición.
Después de la descripción ella decidió tomar la cruz y buscaba líneas en escorzo, no quería una cruz centrada, buscaba abatir el plano por lo que nos aproximamos y realizó una toma en contrapicada. La cámara estaba lista para disparar en automático pero el conflicto fue distinguir el ruido que la cámara hace cuando coloca el foco, indicación importante para que ella disparara.
Caminamos hacia la iglesia, se la describí en color, tamaño, le comenté que tenía dos campanarios; sintió con sus manos la puerta, las paredes y nos movimos hacia la cara izquierda de ésta. En sus paredes, de color amarillo, había las huellas de un grafiti que habían pintado para taparlo pero siguiendo justamente la forma de éste, así que el dibujo se seguía de alguna manera viendo como velado por la pintura. Eso llamó la atención de Maricarmen y quizo fotografiar esa pared con la idea de que se viera también el lado de la iglesia y su campanario. En cada intento le describía el resultado y a partir de ahí reorientaba la toma. Las siguientes veces antes de hacer la toma le describía lo que se veía en pantalla estando ella posicionada y la reorientaba hasta que se viera lo que ella esperaba.
Regresamos al frente de la iglesia, y en el camino le pregunté sobre el uso de su bastón, me lo prestó y me explicó que con él siente las piedras, hojas, coladeras, distancias. Estando frente a la iglesia a mi descripción le agregué un árbol que se encuentra frente a ésta pero de lado derecho con su propia «base» y se acercó para sentir el tronco y lo describió como grueso. En su imaginación pensaba que la iglesia no era tan alta y por tanto que el campanario no estaba tan lejos. La última foto de ese día se la imaginó con el árbol, el campanario y si se podía la puerta de la iglesia.
Antes de dejarla en su casa me pidió de favor que le enseñara a usar una grabadora que le serviría para las clases y porque le gusta hacer grabaciones para después escucharlas.
TEXTO ESCRITO POR MARICARMEN
Domingo 5 de mayo 2024 : Plaza de la conchita, tarde nublada, tarde de luz más opaca que la de la sesión anterior. Primero comimos y luego caminamos a la plaza de la Conchita y nos sentamos frente a una glorietita, frente a una cruz, y el saber que era cruz de piedra me puso de inmediato en la imaginación algo ancestral y frío, fresco. Quise imaginar su forma, el color, y le pedí a Irlanda que me acomodara de tal forma que pudiera captar en mi primera foto lo que deseaba yo de esa imagen. Visualicé claramente los colores, los tonos verdes oscuros de las hojas contrastando con el cielo poco nublado, contrastando con lo gris piedra de la cruz. No quería que ésta se mostrara exactamente como una cruz, sino como un héroe de brazos abiertos, visto desde abajo. Había un entorno de arbustos y gente sentada en las bancas, rodeando el lugar. Quería tomar la cruz desde abajo, en diagonal, quería que no saliera de frente, ni proporcional, quería que fuera casi como algo que apunta al cielo, monumental. Luego me pasé a la fachada de la iglesia. Aunque había estado en otras ocasiones ahí, cuando veía, no la recordaba. Quise tocar la textura de sus puertas viejas de madera, con tantos relieves y adornos. Estaba envejecida, astillosa. Irlanda me dijo que la piedra de los muros estaba pintada de amarillo claro. La imaginé de ese amarillo sucio de edificio viejo, pintado en mil capas, y sí, toda esa plaza la imagino muy vieja, con muchas capas de remodelado, con una historia ancestral. Me describió la altura del edificio y recordé otras iglesias que había podido ver con mis ojos, parada frente a su puerta, como la enorme iglesia de Koln en Alemania, altísima. Traté de dimensionar la altura de esta iglesia de la misma forma, y por supuesto, la sensación fue muy distinta. Me describió que hasta arriba estaba el campanario. La iglesia me costó. Quise poner sus colores en mi cabeza contrastando lo amarillo con el gris del cielo y con las copas de los altos árboles que estaban alrededor. Quise captar esa imagen que había visualizado antes: la iglesia vista desde abajo. Me coloqué muy cerca de sus muros y apunté hacia arriba, hacia las torres con campanas. Desde un principio, sentí la cámara algo pesada e incómoda para poder lograr, primero el enfoque y luego disparar. La sentía muy inestable en mis manos y cualquier movimiento mío la tambaleaba a la hora de disparar; pero me gustó que tenía claro lo que quería lograr, aunque no lo haya logrado del todo. Hubo muchos intentos fallidos en donde salían en la imagen cosas no deseadas como gente que pasaba, o coches, o unos banderines que colgaban de los árboles. A cada imagen obtenida salían más detalles que no había tomado en cuenta. Finalmente acabé agotada por no haber logrado lo que pretendía, pero me gustó mucho enterarme de todo lo que tenía que tomar en cuenta para que en la foto saliera la imagen tan limpia como la imaginaba. Resumiendo, ese día, la imagen que quería de la cruz se creó muy fácil como para quererla captar, porque tenía clarísima mi intención, un poco parecido a la sensación que tuve cuando hice un ejercicio de imaginación en el taller de creación musical con Julio Estrada, en donde, después de haber visualizado una ensoñación y haberla descrito en voz alta, construí con absoluta claridad la imagen interna de lo que quería. Todo fluyó de inmediato en la creación gracias a que las sensaciones previas fueron muy integrales: la temperatura, la visualización de los colores, la forma. Creo que cuando se siente globalmente algo, es más sólido y contundente. Para poder crear algo, ayuda tener absoluta claridad sobre lo que se pretende, visto desde todos los ángulos, no sólo desde el visual. Por eso, estas prácticas están siendo importantes, como para concientizar de la complitud de sensaciones que hacen falta para crear algo contundente y profundo. La imagen de la iglesia no fue tan fácil porque había demasiados factores, detalles que no podía controlar y un poco por lo técnico, el peso de la cámara, el no percibir el zumbido del enfoque, la hipersensibilidad del botón, y un poco el cansancio y el fastidio de no lograr lo que deseaba.








FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR MARICARMEN
© 2026. All rights reserved.








