NOTSA . Diálogos de la imaginación

SESIÓN 06 . Tripié

TEXTO ESCRITO POR IRLANDA

Domingo 02 de junio 2024. Hoy en México era el día de las votaciones. Nuestra cita fue por la tarde ya que por la mañana cada una tenía que resolver varias cosas y una de ellas era votar. Nuevamente nos encontramos en casa de Maricarmen, yo logré comer antes de ir pero ella se calentó unos hígados encebollados que tenía ya preparados con unas tortillas. Me invitó un té de maple, y me di cuenta que le encantan los dulces. Puso en la mesa un plato con gomitas de guayaba con bolitas de tamarindo y galletas para el té. Mientras comía le puse la grabación que hice en la Tehuanita de una de sus improvisaciones. Fue interesante lo autocrítica que es.

Esta vez la clase fue el uso del tripié, pensé que podría ayudarle a tener mejor estabilidad en la escena y mayor seguridad al disparar la cámara pues comentó y noté, en clases anteriores, que al momento del disparo movía la cámara. Le comenté que estaba entrando una luz muy bonita del atardecer por la ventana, teníamos que apresurar la toma porque perderíamos la luz en poco tiempo. Tenía inquietud por tomar el banco de su piano que tiene unas patas muy particulares, lo quería sobre una superficie de madera pero en ese momento no la teníamos así que decidió tomar solamente su piano. Nuevamente quería algo sesgado. Con la cámara puesta en tripié le fue más fácil imaginar el ángulo de visión que cubriría. Le describí que la luz de ventana hacía ver unas ligeras sombras en las teclas negras. Sabía que el teclado, por el tiempo, podría ya no ser blanco y efectivamente tenía un color amarfilado. En las tomas buscó meter teclas y las superficie de madera del piano, sin embargo no quería que se viera la leyenda escrita sobre la madera. Durante las tomas le comenté que nos reflejábamos en la madera ya que su acabado es de un barniz brillante. Eso le llamó la atención y se imaginó una toma donde se viera su cabeza reflejada y sus manos sobre las teclas. Hizo varias tomas, se las describí y finalmente le gustaron dos. Durante el proceso hizo un comentario que me hizo entender que le gustaría sentirse en más control de lo que hace. Llevamos muy pocas clases para poder lograr eso en este momento pero estoy segura que lo lograremos.

Después de la clase ella me mostró un documental que está haciendo con su amigo Edgar y otra gente colaborando con ellos. Me impresionó lo auténtico, transparente y honesto de ese trabajo.

TEXTO ESCRITO POR MARICARMEN

Domingo 02 de junio 2024 : En casa, después de haber tenido una sesión de grabación con mi colega músico Fores. Vimos con Irlanda el uso del tripié, para ayudarnos a darle estabilidad a la cámara. Sin duda creo que puede ser una gran herramienta para mí, en vista de lo incómoda que siento la cámara con su extrema sensibilidad y su peso. Quise que el objetivo de mis fotos fuera mi piano, tan bonito por ser antiguo y por significar tanto en mi vida. Comenzamos por el banco, con sus patas tan barrocas, pero no sentí que saliera nada. Quise tomar el teclado abierto y las teclas en escorzo. Fue toda una experiencia imaginarlas así. Me gusta planear mis fotos con ángulos extraños, me gustan las imágenes no convencionales. Hablamos un poco de las texturas visuales, porque el piano tiene algunas diferentes, como la lisura de las teclas y la rugosidad de la madera. Hablamos de la importancia que tienen para mí las texturas, ya que siento que eso las acerca más a la percepción real de lo que puedo tocar con mis manos. Al saber las fotos con texturas, puedo disfrutar el imaginarlas con más claridad. Me di cuenta de cómo el más mínimo cambio de ángulo en la posición de la cámara altera totalmente la imagen que se obtiene. Jugué con el tripié, y apenas unos milímetros de cambio en la posición daban como resultado otra foto muy diferente. Comencé a darme cuenta de que no me gusta no tener el control absoluto de lo que estoy haciendo con la imagen, no me gusta tener que depender de otro para tomar mis fotos. Me di cuenta de que me gusta trabajar sola, pero sé que es un riesgo porque no tengo control de lo que estoy haciendo, más que con mi imaginación. Recordé la experiencia de las fotos de mi amiga Shino, que en el proyecto del Fotodiario perdió sus fotos porque mi amiga Debbie, quien me ayudó a tomar las mías, borró unas de ella que le parecieron pésimas, a su criterio. En aquel proyecto, la idea era que cada quien desarrollara su serie de fotos englobadas por un concepto personal. Shino es débil visual e hizo sus fotos a su entender, pero a juicio de alguien como Debbie, que tiene una estética visual muy rigurosa, estas fotos no eran valiosas como para conservarlas. También recordé a Pedro Miranda y sus fotos obtenidas con ayuda, recordé algunos tipos de trabajo artístico en colaboración, como la música, el teatro, el cine, y terminé por concluir que somos seres colaborativos, y en lo creativo y artístico también.

Tanto me surgió en la cabeza, hay tantas formas diferentes de crear, tantas formas diferentes de ver…¿y qué es ver? Gran pregunta. Ya me la había hecho con mis esculturas, cuando descubrí que mis manos podían ver por sí mismas, sin la referencia visual de otro que les dijera qué hacer para encontrar la forma que imagino, aunque saliera visualmente deforme a ojos de otro. Es una satisfacción hermosa poder dar forma visual desde mis manos, convirtiéndolas en ojos que van delimitando las formas, dibujándolas a la escala de lo que veo desde dentro de mí.

Pero ahora con la foto hay tantas preguntas que de pronto surgieron a raíz de la plática con mi amigo Edgar. ¡Qué es hacer una foto para mí? Tengo mis fotos internas, y tengo de por medio un aparato que me ayuda a lograrlas, pero de acuerdo a unos ojos que tienen su sello visual muy definido. Esa forma de ver, en especial, por ejemplo, la de Irlanda, no la conocí cuando yo veía. Sabía yo cómo juzgaban las imágenes mis diferentes familiares o conocidos. Sabía quienes tenían gustos estéticos afines. Curiosamente, a los que sentía más afines era a mis hermanos, tal vez porque nos criamos en un mismo ambiente de gusto visual. Sin embargo, aunque nunca supe cómo ve Irlanda, confío en ella porque es una persona luminosa e inteligente, y siento que, aunque no veo literalmente lo que para ella es bueno o interesante o proporcionado, tiene excelente formación de fotógrafa y también le percibo que se entusiasma por estímulos visuales que a mí también me emocionan. Aun así, siempre quedará la gran pregunta: ¿el resultado final de la foto es lo que imaginé? Antes para mí tomar fotos era muy orgánico, porque desde la postura en la que me colocaba cuando enfocaba, ya había toda una visión, que incluía hasta mi propia postura, el ángulo de mi cabeza, la posición de mis piernas, mi espalda, los brazos. Y ahora es sólo dar un clic confiando con fe ciega en que lo que sale es algo que pretende ser lo que estoy viendo por dentro. Me cuestiono también de la estética. ¿Qué es lo bello visual? ¿Qué tanto lo que yo imagino tiene que ver con el resultado estético, según la estética de otra persona? ¿Qué tanto sobrevive de eso que planeé en un principio? Es muy extraño. Con Edgar hablábamos de la metavisión, de eso que es un misterio para mí, del resultado, y de lo que es un misterio para Irlanda, de lo que yo imagino. A fin de cuentas, cada quien, con ojos o sin ojos, tiene su percepción visual personal que nunca podrá ser conocida por otros. El único medio real para comunicarnos es el lenguaje, con el que encontramos palabras que son convenciones pero que tampoco sabemos si son lo mismo para todos. La percepción real es algo totalmente incierto.

FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR MARICARMEN
FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR IRLANDA