NOTSA . Diálogos de la imaginación
SESIÓN 20 . Comienza el diálogo
TEXTO ESCRITO POR IRLANDA
Domingo 15 de septiembre 2024. Nos quedamos de ver en Metro General Anaya, nos fuimos a desayunar a Toks y nuestra platicadita esta vez fue primero una autocrítica porque siento que no he sido tan descriptiva con Marcarmen en las últimas clases. También platicamos de ¿qué es lo que hace diferente nuestro proceso de los acercamientos que previamente había tenido con la fotografía? me dijo que sus acercamientos previos fueron casuales y que ahora hay una formalidad, ha sido un proceso que le ha fascinado porque ha despertado muchas reflexiones en torno a la imagen, no solo visual, a la creación, la interpretación y con ella misma. En este momento lo que menos le importa es hacer tal o cual foto sino que se ha dado cuenta que el proceso implica creatividad, la cual aplica en otras partes de su vida. Le confirmé que ese proceso es la construcción de la imagen, y que es algo muy personal y con ella me di cuenta que su punto de partida es la intuición, pero la técnica es fundamental para darle forma a sus futuras decisiones en las tomas. El lenguaje técnico como diafragma, tipos de lentes, barridos, congelados, profundidad de campo, etc también ayuda a que su imaginación le de forma a lo que quiere hacer o lo que hacen otros fotógrafos cuando vamos a ver exposiciones.
Le conté que he hecho ejercicios de permanecer con los ojos cerrados para entender su sentir, cuando lo hice lo que más percibí al caminar eran las luces y sombras y la sensación de dudar que me estuvieran guiando correctamente, sentía que en cualquier momento chocaría con algo porque me imaginaba todo cercano a mí o que fácilmente tropezaría. Le dije que me gustaría usar un bastón.
En esta sesión le propuse empezar con el diálogo de imágenes. Si bien esta bitácora establece un diálogo en texto de nuestras percepciones ahora empezaremos hablar a través de nuestras imágenes. Cuando ella me mande una foto yo le respondo con otra, empezará el juego de la interpretación acompañada de una respuesta. Ella lo asemejó al juego de la improvisación en la música. Hablamos de conseguirle una cámara que pudiera funcionar para el pintado con luz y además que sea suya.
Le describí las fotografías que tomó mientras no nos vimos, noté que sigue fotografiando con tendencia hacia la izquierda. Tomó imágenes en casa de Gab mientras le restauraba una de sus esculturas y le expliqué que es la toma en holandés usando el tacto entre su celular, la manteleta, la cuchara (enchuecar horizontes en diagonal de esquina a esquina, o enchuecar usando un elemento paralelo ya sea al lado horizontal o vertical para dar equilibrio y justificar el holandés) Su experiencia en casa de Gab le recordó lo difícil que es dar instrucciones y confiar en que la restauración haya quedado según lo que ella imaginó. Había tomas en casa de su amiga Eugenia, algunas de ellas estaban fuera de foco pero daban una sensación de suavidad muy bonita. Otras tomas fueron músicos en un escenario en Orizaba pero ninguna de esas le gustó. Después de describirlas ella me dijo cuál le llamó la atención para incluirlas en la bitácora. Finalmente repasamos la teoría del diafragma (está en el lente, se abre y se cierra como la pupila del lente) Obturación (es como el telón del teatro que si se abre rápido salen fotos congeladas y si se abre lento salen barridas) Iso (que tan sensible es el sensor a la luz «International Organization for Standardization»)
Nos movimos a un parque sobre Tlalpan, lo recorrimos y curiosamente casi no había gente. Entre árboles, puestos, cancha de basquetbol Maricarmen se sentía desubicada por el sonido de los carros que ella percibía cercanos.
TEXTO ESCRITO POR MARICARMEN
Domingo 15 de Septiembre 2024 : Nos vimos para desayunar y platicamos de lo que siguen siendo para mí las experiencias con la imagen visual. Le platiqué de lo que me sucedió ayer al dejar que mi amiga Gab me ayudara a reparar mi escultura del Doncello bajo mis instrucciones. Es difícil no poder ver y asesorar al 100% el trabajo que otro hace desde lo que yo deseo basándome en mi imaginación. Gab hacía las reparaciones del minúsculo arco siguiendo lo que yo le decía de lo que perfectamente conozco de un arco de violoncello, pero yo no podía tocar eso tan frágil que ella estaba manipulando con todo cuidado para constatar que estaba bien hecho según lo que yo deseaba, porque estaba consciente que mis manos titubeantes de ciega podían destruir tanta delicadeza.
Finalmente fue paralelo a lo que es hacer una foto, confiando en que lo que ella plasmó desde mi descripción y desde una imagen que tenía de internet, más su idea estética, quedó muy bien. Así las cosas con la fe ciega y el control, no sólo mío, sino también el de los demás. Es un tema difícil.
Irlanda observó mis últimas fotos, tomadas precisamente en casa de Gab, en donde traté de capturar mi propia escultura, pero había demasiados objetos alrededor, de los que yo no sabía, y de los que no podía preguntar, porque las manos y la atención de Gab estaban ocupadas en la reconstrucción. Las fotos volvieron a salir caídas hacia la izquierda. Cada vez estoy más consciente de este detalle, pero no puedo terminar de corregirlo. También vio fotos de la convivencia de mi amiga Eugenia, con quien pasé ayer la tarde, y una foto, incluso descrita por Eugenia, quien también sabe de fotografía, era uno de esos aciertos accidentales que rescato nada más porque la suerte me ayudó. Era una foto de su rostro y estaba movida y mostraba unas luces que le daban algo interesante. Volvimos a tocar con Irlanda el tema de la técnica fotográfica, de los términos importantes que debo de tomar en cuenta para una buena captura. Volví a ubicar la palanquita del zoom en mi cámara y me concienticé de que no había usado ese recurso, que ahora creo que comenzaré a utilizar también. Por fin me quedó claro lo de la idea de la entrada de luz, los conceptos de diafragma, obturador e ISO. Me gustó que por fin les vi una utilidad para mis futuras fotos, más allá de saber los términos que todavía no había entendido en su totalidad. Después nos movimos a un parque y estuve tomando fotos basada en las descripciones que Irlanda me hizo del espacio. Mis referencias auditivas eran un poco engañosas porque el parque estaba muy cerca de Tlalpan y no podía dejar de imaginar el flujo de coches de la avenida, por más que ella me dijera que no estaban a la vista.
Aquel día me sentí incómoda. Me di cuenta que me cuesta trabajo imaginar algo visual cuando el estímulo auditivo no me ayuda. Irlanda me estuvo describiendo todo lo que aparecía en el camino, pero el murmullo incesante de carros que corrían por Tlalpan no desaparecía. Trataba de visualizar las escenas de las que me platicaba Irlanda, pero siempre aparecía en mi imaginación algo demasiado urbano que no embonaba con sus descripciones de árboles y prados. Llegamos a una cancha de basketball y me describió la escena como muy arbolada, con un piso amarillo brillante en donde estaban trazados los límites de la cancha. El sol intenso del medio día dibujaba las sombras de las hojas de los árboles sobre ese fondo amarillo. Quise captar algunas fotos de esas sombras, y otras escenas, como las bancas verdes del ágora del parque; pero no salió nada como me lo imaginaba.
Es extraño cómo una imagen sonora altera totalmente la imagen visual interna, al grado de ensuciarla. Esa sesión volvió a demostrarme que un paisaje visual para mí no es disfrutable cuando no hay un paisaje sonoro acorde con lo que se ve. Recordé cuando viajamos con Sergio Morkin, cuando rodábamos la película, y nos detuvimos en un paisaje, al parecer, majestuoso, donde desde un mirador se veía todo un valle. Yo no lo pude disfrutar porque había el sonido de un motor que no cesaba. Creo que nadie me entendió, porque todos hablaban de la belleza visual nada más, y no tenían ni ojos ni orejas para algo que no fuera eso que veían con sus ojos.






FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR IRLANDA
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