NOTSA . Diálogos de la imaginación
SESIÓN 30 . Zoológico
TEXTO ESCRITO POR IRLANDA
Domingo 23 de febrero 2025. No pudimos encontrarnos antes, sin embargo previa a este día tuvimos una sesión por zoom el 9 de febrero para no desconectarnos del todo y seguir avanzando. Esta vez recogí a Maricarmen en su casa a las 10 de la mañana para dirigirnos al zoológico de Chapultepec. Se me olvidó por completo que era el día de «Muévete en Bici» cuando se habilitan calles y avenidas para dar paso a las personas peatonas, corredoras, patinadoras y ciclistas. Así que Reforma se comportaba de otra manera y la estacionada nos quedó un poco lejos, en el Museo de Arte Moderno. Emprendimos la caminata hacia el zoológico y fue un rato muy agradable para ponernos al día, como siempre.
Nuestro primer punto de partida en el zoológico sería el mariposario, pero antes escuchamos una plática sobre dos insectos: la cucaracha de madagascar y el escorpión; además de aprender de ellos, sobre todo en lo físico, esta actividad acababa con tocar los insectos lo cual cautivó a Maricarmen y a mí me hizo dudar en querer hacer eso. El que dirigía la plática era un chico joven y él se encargaba de sacar al animalito y colocarlo de manera muy suave y relajada, al ritmo del movimiento del animal, sobre la mano de cada persona con la posibilidad de que avanzara sobre tu brazo. Explicó que teníamos que ponernos alcohol en gel antes y después de agarrarlos; que nos relajáramos para que el bichito también estuviera relajado y advirtió que el escorpión nunca había picado. La primer ronda era la cucaracha, y antes de nosotras había seis personas, que fueron nuestro antecedente para escuchar sus expresiones y de mi parte ver sus reacciones. Maricarmen estaba apuntadísima y yo todavía no estaba segura, pero llegado el momento primero pasó Maricarmen y con una gran sonrisa apreciaba la sensación de la cucaracha, de aproximadamente 7 cms de largo, el muchacho preguntaba sobre lo que sentía y ella mencionaba lo rasposo de las patas y me preguntaba ¿de qué color era? y curiosamente, ya no recuerdo con cuál de los dos preguntó acerca de sus ojos. Pues me decidí a sentir al bichito, me dieron ñañaras pero para mí más que sentirlo me sorprendió la imagen visual de tenerlo en mi brazo y ver todo el detalle. Yo era la última así que comenzó la ronda del escorpión daba la sensación de que sería más dinámico, su color de lejos parecía negro, la cucaracha era color miel. Al colocarlo sobre las manos de las personas me sorprendió que se quedaba como en pausa, no caminaba como la cucaracha, algunos pidieron que se lo quitarán rápido y cuando tocó nuestro turno pude darme cuenta que a Maricarmen le caminó más que a los otros. Su color era oscuro raro, el muchacho le puso luz ultravioleta e increíblemente le salieron unos colores verdosos azulados tipo tornasol!!! traté de describírselos a Maricarmen pero fue una situación de esas que son difíciles de describir porque fue una gran sorpresa ese cambio de color. Cuando me tocó a mí fueron otro tipo de ñañaras, como de respeto, y me sorprendió lo liviano que era y lo suave de las patas a diferencia de las cucaracha. Siempre con la cola levantada.
El mariposario tenía horarios así que dimos una vuelta para ver al oso panda en lo que llegaba la hora. Pudimos verlo pero estaba cómodamente acostado en su juego dándonos la espalda a todos. Aún así todos contemplábamos está sensación de ver un animal visto más en caricatura que en la realidad. Su espacio estaba verdoso, aunque sin duda estaba muy solitario. Las siguientes vitrinas no tenían nada y por ahí una de ellas un ave con copete alborotado. Llegó la hora del mariposario donde antes de entrar nos tomaron a cada una una foto con fondo verde al cual le pondrían mariposas en la edición. Nos dijeron que soltarían mariposas y nosotros podríamos hacerlo, eso fue parte del encanto de entrar ahí. Pero cuando entramos había muy pocas mariposas y no soltaron nada. El ambiente era muy cálido, había ventiladores, una cascada y platitos blancos con fruta donde se acercaban las mariposas a comer. Maricarmen tenía la esperanza de sentir alguna mariposa rozando su cara o que al tomar fotos pudiera cachar al vuelo alguna mariposa pero no estaba fácil por las pocas mariposas. Aprovechamos para que sintiera algunas hojas. Al salir pensamos que nos regalarían la foto previamente tomada pero la vendían y ni siquiera estaba bien hecha. Decidimos recorrer en dirección arbitraria y llegamos a la sección de primates en todo este recorrido los sonidos y olores fueron detonantes para Maricarmen, incluso grabó algunos sonidos de primates. Se empezaba a sentir más gente, el sol estaba más duro y ahora buscábamos a los pingüinos o elefantes así que caminamos en otra dirección pero no logramos ver ni uno ni lo otro. Lo que más se veía y sentía era gente todos arrimándose a las vitrinas o barandales esperando ver algo pero los animales con el sol y calor seguramente estaban bajo alguna sombra fuera de nuestro alcance visual.
Lo más interesante para mí, además del color del escorpión, fue que en cada oportunidad en la que un animal se dejaba ver, ya fuera vitrina o no, los comentarios de los niños era lo que contextualizaba la realidad frente a nuestros ojos. Escuchamos frases como «huele a león» «casi está vivo», «mira, mira un bebecito», «no se ve nada». La capacidad de sorprenderse y de ser tan auténticos nos hizo a Maricarmen y a mí disfrutar lo que teníamos enfrente. Había muchas familias, muchas parejas y extranjeros. Por supuesto que no íbamos a terminar de recorrer el zoológico ese día y Maricarmen tenía que ver a Marco así que emprendimos el regreso que fue laaargo porque la salida del zoológico, que era una sola, estaba muy lejos de donde habíamos dejado el carro. La idea era comer con ella y Marco pero tuve que regresar a mi casa. Así que la dejé cerca del lugar del encuentro y me fui.
TEXTO ESCRITO POR MARICARMEN
Domingo 23 de febrero 2025. Este día fue muy especial. Tenía yo muchísimo tiempo de no ir a este lugar, desde que veía y desde que era muy joven. Lo último que recuerdo del zoológico fueron unos bocetos que hice ahí, dibujando unos venados a todo detalle con lápices o carboncillo. Ahora todo es diferente, y las descripciones me dijeron de un lugar totalmente cambiado, además del gentío que se escuchaba. Tuvimos algunas experiencias interesantes como sentir un escorpión y una cucaracha gigante en la mano, y entrar a un mariposario. Ahí tomé algunas fotos con ayuda del foco de Irlanda, lo mismo que casi todo lo que fotografié ese día. Fue muy bello imaginar a los animales, aunque sentí que la mayoría de las fotos fueron con mucha ayuda visual de Irlanda. Me di cuenta de nuevo de la importancia de la colaboración. He entrado un poco en crisis con ese tema porque soy muy individualista y lo creativo me gusta hacerlo sola, pero en la imagen me siento perdida.
Después de esta sesión he tomado algunas fotos por mi cuenta, aunque a veces me intimida un poco llevar la cámara en la ciudad, en parte por el riesgo que implica traerla a la vista de quienes me la podrían quitar, sin tener yo tanto control para cuidarme, y por otro lado, el peso y el bulto que suma a mi equipaje, con todo el cargamento que en general llevo, entre la computadora, el violoncello, etc.


















FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR MARICARMEN










FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR IRLANDA
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