NOTSA . Diálogos de la imaginación

SESIÓN 08 . Dejarla libre

TEXTO ESCRITO POR IRLANDA

Domingo 23 de junio 2024. En esta sesión nos fuimos a desayunar a un toks cerca de casa de Maricarmen. Mi plan en esta clase era dejarla libre y que tomara fotos cuando ella quisiera y de lo que quisiera. Nuestra plática durante el desayuno fue sobre la manera como trabajan otros fotógrafos ciegos. Encontré un video que muestra a tres fotógrafos ciegos haciendo fotos. A través de este video reafirmé lo que anteriormente me había dicho Maricarmen; uno de los fotógrafos trabaja teniendo el control total del proceso y la técnica que hace es pintar con luz. Otro fotógrafo es más espontáneo y junto con una persona guía le va describiendo el recorrido en calle y de manera intuitiva pide permiso y fotografía lo que a él le plazca. El primero usa la cámara de forma manual y el segundo en modo automático.

De regreso a su casa le puse el video a Maricarmen era importante que las dos lo escucháramos y comentáramos; mientras lo escuchábamos Maricarmen tomó algunas fotografías. Se retrató ella, me retrató a mí, la puso en la mesa y tomó hacia su ventana; y hubo varios disparos accidentales. El tema de lo sensible del botón disparador y el foco hace que dude cuando ya se disparó o sin darse cuenta hace disparos.

Terminamos de ver el video y noté que estaba cansada ya que fue una semana de ajetreo pues era fin de curso en la escuela donde da clase y tuvo que ensayar y presentar un concierto con sus alumnos. Sin embargo, seguimos adelante y quiso retratar una escultura hecha por su padre. La colocó en el lugar y como ella quiso. La recargó primero en una silla porque quería un fondo neutro. Esta sesión sirvió para darse cuenta del límite en la distancia que se tiene para poner foco; es decir que no podía acercarse demasiado. Que el lente al ser un gran angular abarcaba gran parte del fondo así que tendría que calcular muy bien estar lo más cerca que lo permitiera la cámara; pero además que los movimientos de la cámara ya sea hacia arriba o abajo, izquierda o derecha tenían que ser muy cuidadosos puesto que mucho movimiento desajustaba esa idea de tener una imagen limpia y se metían más elementos.

De la silla pasamos al piso con la escultura recargada en el banco de su piano, quería que saliera piso, pero al final le convencieron más los detalles y que se volviera abstracta la escultura.

Me llama mucho la atención la manera como toca los objetos, ya lo había comentado antes que sus manos son sus ojos. Sus manos exploran el territorio, terreno, objeto o como se le quiera llamar para determinar la forma, coloca el objeto sintiendo también el fondo y trata de medir la distancia y entender en qué ángulo se debería poner la cámara. En mi memoria se queda una Maricarmen sentada en el piso con su mano extensa, abierta, cuidadosa que se aproxima de forma segura al contacto de lo que tiene enfrente. Su actitud es pensativa, casi nunca agacha la cabeza, su rostro lo dirige al frente o hacia arriba siempre con una ligera sonrisa. Y cuando se trata de reírse de ella sale una carcajada y encoge sus hombros.

TEXTO ESCRITO POR MARICARMEN

Domingo 23 de junio 2024 : Octava sesión. Sucedió en casa. Irlanda me mostró unos videos de tres diferentes fotógrafos ciegos. Uno, casual, que simplemente dispara pensando solamente en la emoción de captar lo que está ahí donde se emociona. Otro, perfeccionista débil visual que tiene un asistente que le ayuda a encuadrar, y el tercero, uno que pinta con luz. Tantos diferentes modos de captar una imagen visual teniendo discapacidad visual. Y pensar que finalmente no será reconocible al 100% desde los propios ojos de un fotógrafo ciego, en este caso, por mí misma, quien tendrá que sujetarse a la descripción de alguien que narre la foto desde su propio juicio, marcado por la subjetividad de sus propios gustos, de sus propios intereses. Buena experiencia la de intentar sacar fotos. Pienso que al final, probablemente me iré mucho más hacia lo conceptual, hacia una búsqueda de mi propia idea, sea la que sea. Estoy con todo esto aprendiendo mucho de mí. Vuelvo a concluir que no me gusta ser dócil, tengo la marca profesional de ser docente. No me gusta que me digan cómo tengo que hacer las cosas, me gusta mucho más resolverlas yo misma.

FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR MARICARMEN
FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR IRLANDA